¿Dónde está el gusto por conocer?
Es común en nuestro medio que se reste importancia a aquello que exige esfuerzo para entender y estar en capacidad de aplicar.
Los elementos distractores han invadido todos los espacios de nuestras vidas e impiden que la inmensa mayoría de los curiosos humanos en busca de respuestas se estanquen en querer usar, no entender ni preocuparnos de qué están hechos, por qué así y no de otra manera, con una sola reflexión: total ya está hecho.
Estamos en un tiempo en el cual queremos aprender y entender sin esfuerzo, lo que exige algún esfuerzo es dejado de lado. Si bien es cierto, que ahora podemos agilizar nuestros sentidos mediante el uso de la tecnología, el esfuerzo tiene que estar presente para incorporar lo percibido como conocimiento y punto de reflexión.
Dónde queda o dejamos el gusto por conocer?
En cuánto nos resulta exigiendo esfuerzo lo abandonamos?
Cuando acudimos al elemento lúdico como medio para aprender, estamos atendiendo al esfuerzo por aplicar las reglas o normas del juego. En ese esfuerzo es que aprendemos. Y aprendemos también a esforzarnos.
Es importante el esfuerzo que frente a la complejidad de la realidad iberoamericana, IBERCIENCIA se plantea contribuir con mejorar la calidad y cantidad de la educación científica. La inserción desde niveles de educación inicial y primaria a “vivir la ciencia”, a ser motivados en la observación, la descripción, la reflexión de la naturaleza que nos rodea, sería un paso interesantísimo.
MAPA CONCEPTUAL

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