Fin de las clases magistrales
Pongamos en contexto los resultados aquí expuestos. Las
clases magistrales corresponden a la forma tradicional de enseñanza
universitaria, prácticamente desde la fundación de las primeras universidades
en el siglo XI. Se trata, como es conocido, de enseñar mediante la explicación
de los diferentes conceptos, la impartición de lecciones en las que el profesor
expone y el alumno atiende.
Las clases magistrales están muy arraigadas, no en vano son
el mejor exponente de un concepto casi universal: los conocimientos se
adquieren a partir de su explicación, más o menos ordenada, por parte de quien
está en posesión de ellos. Es tan universal que cualquier joven profesor suele
recurrir, cuando se enfrenta por primera vez a su nueva responsabilidad
docente, a las clases magistrales recibidas, como primer material de trabajo.
No obstante, el rol pasivo que el estudiante adopta, en las
clases magistrales, tiene sus inconvenientes, y el rendimiento de una fracción
importante de los alumnos suele ser menor que el deseado. Este hecho no ha
pasado desapercibido a la comunidad docente, y de ahí la evolución hacia formas
complementarias de trabajo. Por ejemplo, la práctica totalidad de los campus
universitarios imparte seminarios de problemas, en grupos más o menos reducidos,
sesiones de laboratorio, trabajos de campo, etc. Son tipologías de clases
complementarias, pero no substitutivas de la clase magistral.
Glosario
Inconveniente: molesto,
inoportuno, incómodo, perjudicial
Desapercibido: No percibido
Tipologías: Estudio o clasificación de tipos que se realiza en cualquier
disciplina
MAPA CONCEPTUAL

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